Investigadores de la Universidad de Ohio (Estados Unidos) han publicado un nuevo estudio, en colaboración con científicos ugandeses, en el que advierten que los humanos ponen a los gorilas de montaña en peligro de extinción pues pueden transmitirles enfermedades durante los encuentros turísticos.

Los gorilas de montaña (Gorilla beringei beringei) son una especie, que solo se encuentra en el este de África, en peligro de extinción. Más del 40% de los 1.059 gorilas de montaña que todavía sobreviven lo hacen en el Parque Nacional Bwindi Impenetrable (Uganda).

No obstante, más que depredadores o caza, estos simios se están encontrando con un problema a su supervivencia no esperado: la industria turística. Los gorilas son particularmente susceptibles a las enfermedades infecciosas que afectan a los seres humanos y las infecciones respiratorias son las más comunes, causando hasta el 20% de las muertes súbitas en los gorilas.

Siete metros

Sabedores de esto, las autoridades de Uganda han limitado las visitas turísticas a este animal a sola una hora por día con un grupo máximo de ocho turistas que deben permanecer a una distancia mínima de siete metros para evitar la transmisión de partículas infecciosas. No obstante, esto no se cumple en muchas ocasiones.

No se cumplen las distancias de seguridad frente a los animales y ahora se piensa en hacer obligatorio el uso de mascarillas

Un estudio de la Universidad de Ohio apunta en esta dirección y denuncia que la “regla de los siete metros” se violó en más del 98% de las visitas turísticas examinadas. “Aunque había oído que los turistas se estaban acercando demasiado a los gorilas, me sorprendió la magnitud del problema”, señala a Phys.org la coautora del estudio Annalisa Weber, una estudiante de posgrado en el Programa de Estudios Ambientales de la Universidad de Ohio. “Y en el 14% de las observaciones, el espacio entre humanos y gorilas era de tres metros o menos“.

Es importante destacar que los investigadores también exploraron oportunidades para mejorar la adhesión turística a las reglas del parque. Por ejemplo, más del 73% de los 243 turistas encuestados en el estudio respondieron que estarían dispuestos a utilizar medidas de precaución para proteger la salud de los gorilas, por ejemplo en el uso de máscaras faciales protectoras durante los encuentros.

De hecho, el uso de máscaras se considera la mejor práctica entre los científicos que trabajan en la conservación de primates, y esta medida ya está en vigor en la República Democrática del Congo, donde los turistas usan regularmente máscaras protectoras durante el turismo de encuentros con gorilas.



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