Wu Huayan, de 24 años y nacida en Guizhou, pasó cinco años alimentándose únicamente de arroz. A pesar de su edad, su peso superaba por poco los 20 kilos y el año pasado se publicaron fotografías suyas en las que se evidenciaba su elevado estado de desnutrición. Entonces, China pudo conocer su historia: una joven huérfana que debía cuidar de su hermano enfermo y de sí mismo valiéndose solo de 26 céntimos al día. Este jueves salido a la luz la noticia de la muerte de la joven.

El pasado mes de octubre, el portal chino People’s Daily publicó un vídeo que conmocionó a los espectadores, que veían a una joven estudiante de cuerpo muy delgado, rostro hinchado y tez amarillenta — como se describe en las grabaciones — sentada sobre una camilla, recién ingresada en el hospital. Pero su aspecto no fue lo que más sorprendió, sino el motivo de su débil estado.

Imagen tomada durante el ingreso de la joven Huayan en el hospital de Guizhou. Foto: YouTube

Huayan tuvo que sufrir la muerte de sus padres desde muy joven, cuando aún estaba en la escuela. Desde entonces, tanto su hermano pequeño como ella se vieron obligados a luchar por seguir adelante. Tras su pérdida, los hermanos pasaron al cuidado de su abuela y, posteriormente, de sus tíos, que les asignaban un pago mensual. Sin embargo, todo lo ahorrado por sus familiares tuvo que invertirse en el tratamiento para el pequeño de los Huayan, quien padece problemas de salud mental, según recoge BBC.

Más tarde, cuando la joven ya tuvo edad de trabajar, sus ingresos solo alcanzaban los dos yuanes al día (0,26 céntimos), por lo que se vio obligada a ahorrar lo posible en gastos, como los dela comida. Así, pasó cinco años en los que solo se alimentaba de arroz y chile. Pasado este tiempo, y como resultado de la falta de alimentos, la joven ingresó en el hospital, donde los médicos comprobaron su evidente estado de desnutrición.

Una vez allí, los expertos realizaron un diagnóstico para Huayan y descubrieron que la joven veinteañera solo pesaba 21.5 kilos y medía 1,35 metros de altura. Además, presentaba síntomas de pérdida de sueño, había perdido sus cejas y el 50% de su cabello. Su caso sirvió de concienciación para muchos ciudadanos del país: la joven que murió por no poder permitirse más comida.



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