La explosión que se produjo en la planta de la empresa Iqoxe (Industrias Químicas de Óxido de Etileno) ha provocado la muerte de dos personas y muchas dudas sobre el protocolo de seguridad de este tipo de plantas industriales.

El complejo registró ayer por la tarde una fuerte explosión que se escuchó desde la ciudad de Tarragona y que tiñó el cielo de una humareda roja proveniente de una gran llamarada originada en el polígono. Iqoxe es la única empresa de España que procresa óxilo de etileno, un compuesto que se emplea en la industria para producir otras sustancias químicas. A pesar de una previa llamada a que los vecinos se confinasen en sus casas, las autoridades han descartado que exista toxicidad en el aire.

Tras varias horas de búsqueda, los bomberos encontraron sobre las 10 de la mañana el cuerpo del hombre desaparecido tras el estallido, lo que elevaba a dos el número de fallecidos. La Generalitat ha informado de que la explosión también ha dejado 8 heridos, dos de ellos con quemaduras muy graves.

Una vez concluidas las labores de salvamento y tras el hallazgo del hombre desaparecido -trabajador de una de las empresas- y mientras los bomberos siguen trabajando en la combustión en el tanque de óxido de etileno de forma “controlada”, inyectando nitrógeno y controlando la longitud de la llama para que no afecte al exterior, se procederá a la depuración de responsabilidades del accidente.

Según el jefe operativo de Bombers de la Generalitat en Tarragona, Albert Ventosa, la explosión se produjo en un reactor que posteriormente afectó a una cisterna cercana, ha explicado en declaraciones a los medios desde el Centro de Mando Avanzado. Ventosa ha detallado que el reactor es “el recipiente donde los productos químicos reaccionan para conformar el producto final”.

En la misma comparecencia, el ‘conseller’ de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, ha asegurado que la extinción del incendio “evoluciona favorablemente” y que la estrategia se está cumpliendo. “Todavía hay un producto que está combustionando y requiere enfriamiento y no podemos dar la situación por cerrada”, ha valorado el conseller, que ha añadido que el nivel de peligrosidad va bajando a medida que avanzan las horas.

Buch ha indicado, sin embargo, que se mantiene una “zona de precaución” que afecta a siete empresas del entorno, que siguen cerradas. Ventosa, por su parte, ha señalado que de momento no se conocen las causas de la explosión porque ahora los efectivos están priorizando las tareas de extinción.



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