El presidente de Estados Unidos tiene un nuevo objetivo a batir. Donald Trump ha cargado contra la multinacional Apple acusándola de no estar dispuesta a desbloquear los teléfonos móviles de su marca pertenecientes a “asesinos, traficantes de drogas y otros elementos criminales” y apelando a un supuesto poco sentimiento patriótico de la compañía dirigida por Tim Cook.

“Estamos ayudando a Apple todo el tiempo en comercio y en muchos otros temas, y sin embargo, se niega a desbloquear teléfonos utilizados por asesinos, traficantes de drogas y otros criminales violentos. Tendrán que dar un paso al frente y ayudar a nuestro gran país. ¡Ya! Que América vuelva a ser grande”, reza el tuit con el que Donald trump ha puesto el foco sobre Apple.

Sin embargo, el presidente no ha sido el único en señalar a la tecnológica sobre su supuesta negativa a desbloquear los iPhones de delincuentes. Según recoge The Verge, el lunes el fiscal general William Barr acusó a la compañía de lo mismo asegurando que no había brindado la asistencia necesaria que requería el FBI para desbloquear los teléfonos del tirador saudí que mató a tiros en diciembre a cuatro personas e hirió a otras ocho en la base naval de Pensacola, en Florida, un hecho que la compañía de Cook niega.

Tal y como recoge el medio estadounidense los de Cupertino sostienen que han entregado al FBI varios gigabytes de datos y que respondieron a cada una de sus peticiones rápidamente. Además, la compañía ha insistido en que los investigadores parecían estar satisfechos solo dos días antes de que Trump haya lanzado dicha acusación y ha sostenido que la agencia de investigación criminal del gobierno de EEUU no les pidió colaboración hasta el 6 de enero, un mes después de que se produgesen los ataques.

Apple quiere blindarse

Aunque la compañía ha asegurado que está prestando la ayuda necesaria al FBI, el New York Times sostiene que los de Silicon Valey se están preparando para una batalla llegal por el cifrado de sus terminales con el Departamento de Justicia de EEUU mientras públicamente intenta rebajar la tensión con la administración de Trump.

Según la información del medio, el director ejecutivo de Apple, Timothy D. Cook, se habría reunido con varios de sus principales asesores para tratar esta crisis entre los que se habría instaurado un sentimiento de frustración y escepticismo, pues a su parecer la agencia no habría invertido el esfuerzo suficiente para penetrar a la información de los iPhones. Así Apple se negaría a crear una especie de “puerta trasera” que permitiese a los gobiernos acceder a los iPhones saltándose el cifrado, pues a su parecer esto podría acabar dañando la privacidad de sus clientes.





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