Los agujeros negros son algo que siempre llama la atención bien por el componente de ciencia ficción que hay alrededor de ellos… o bien por los misterios que engloban. Ahora, un equipo chino ha encontrado evidencias de un agujero negro supermasivo que es imposible. O eso se creía.

Los agujeros negros, como decimos, son fascinantes. Algo que los hace tan misteriosos es que no se pueden ver con herramientas convencionales. Son “cuerpos” que no emiten ni reflejan la luz, sino que la atrapan, y por eso no podemos ver dónde están o calcular su masa con simples telescopios.

Para hacerlo, hay que utilizar dispositivos muy concretos y basarse más en lo que rodea al propio agujero negro que en el cuerpo en sí. Así es como conseguimos fotografiar el primer agujero negro a comienzos de este año. Ahora, un equipo de investigadores chinos ha utilizado la última tecnología para escudriñar el espacio, con un telescopio situado en Gran Canaria, por cierto, descubriendo un agujero negro con 70 veces la masa del Sol.

Normalmente, un agujero negro masivo tiene unas 20 veces la masa del Sol (que ya de por sí es enorme, con más del 99% de la masa de nuestro sistema, por ejemplo). Sin embargo, este agujero, llamado LB-1, tiene 3,5 veces la masa de los agujeros negros más grandes observados hasta ahora.

Son varias las estrellas que están orbitando alrededor de la nada – el agujero negro -, lo que permitió que el conjunto de herramientas del equipo de la Academia de Ciencias de China encontrara este agujero. Tras documentar el descubrimiento, el equipo chino afirmó que este tipo de agujeros negros no deberían existir.

Y no lo dijeron porque sean un peligro, sino porque en todos los años de estudio de estos fenómenos, la ciencia había ”declarado” cierta masa para estos agujeros, y LB-1 es el doble de masivo de lo que se creía posible.


Se ha confirmado que Titán, una de las lunas de Saturno, podría albergar vida ya que los científicos han descubierto masa líquida. La existencia de liquido lo hace ideal para contener posibles vidas.

Como leemos en Engadget, el equipo de la Academia de Ciencias se lava las manos, ya que queda en el terreno de los físicos teóricos explicar cómo se ha formado este nuevo agujero negro supermasivo.

via Gfycat

Las primeras teorías apuntan a dos agujeros negros, uno junto al otro, pero también hay quien apunta a la fusión de agujeros negros, una teoría que se dio como posible hace algún tiempo, pero que aún no había dado frutos en forma de observación.



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