El coche autónomo todavía parece un concepto muy lejano al que le queda mucho desarrollo por delante –algunos hablan de que para el 2034, los coches autónomos solo representarán el 10% de las ventas de vehículos–, pero buena parte de las ventajas que traerá están más cerca de lo que muchos usuarios piensan.

Es probable que tu coche ya equipe algunos de los sistemas de avanzados de asistencia al conductor que, en realidad, se han desarrollado pensando en el coche autónomo, ya que permiten detectar el entorno del vehículo y actuar en base a ello, pudiendo llegar a salvar tu vida en caso de accidente.

Mobileye es una empresa del grupo Intel que lleva 20 años desarrollando lo que se conoce como Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS, por sus siglas en inglés). Con motivo de la feria Smart City World Congress que estos días se celebra en Barcelona, hemos podido hablar con algunos de los responsables del desarrollo de esta tecnología y comprobar por nosotros mismos su funcionamiento.

Dentro del coche: una sola cámara que lo detecta todo

Si te decimos que una sola cámara es capaz de seguir las líneas viales para evitar que te salgas de la carretera, leer la información de las señales de tráfico, detectar cuando un vehículo se ha detenido de forma brusca o reconocer si un peatón ha cruzado por un lugar inesperado, probablemente no te sorprenderá ya que si tu coche es relativamente nuevo, ya incorporará estas medidas de seguridad.

Pues si ese es tu caso, es más que probable que todas esas medidas de seguridad estén gestionadas por el sistema de visión computerizada de Mobilieye, el cual por sus escasos requisitos de hardware y su potencia de software permite una integración muy sencilla como sistema de seguridad activa en los coches actuales. De ahí que a día de hoy lo equipen tantos modelos.

Mobileye colabora con los 27 fabricantes más importantes de la industria de la automoción, por lo que, sin saberlo, tu coche ya podría equipar la tecnología que en el futuro montarán los coches autónomos. Ahora bien, ¿en qué consiste esta tecnología? ¿Cómo es posible que una cámara sea capaz de detectar todas estas situaciones?

Cómo funciona la tecnología de Mobile Eye en el tráfico real

Cuando uno imagina un sistema que detecta los vehículos, peatones, señales y en general todo lo que sucede delante de un coche, piensa en decenas de sensores y cámaras que rodean el vehículo.

Para sorpresa de muchos, para poder funcionar Mobileye solo necesita una única cámara instalada en el parabrisas del vehículo junto con un pequeño display llamado EyeWatch (en referencia a su similitud con un reloj), en el que se muestran las alertas al conductor que detecta el sistema.

La última versión de este sistema de asistencia a la conducción es Mobileye 8 Connect y está equipado con cámara gran angular que recoge la imagen y la envía directamente al procesador Eye Q, el cual se encarga de detectar todos los objetos de la imagen (vehículos, peatones, obstáculos, líneas viales, señales de tráfico, etc.) calculando su posición y distancia con respecto al vehículo cada 27 milisegundos.

En base a este cálculo, los algoritmos de seguridad deciden si supone un riesgo de impacto para el vehículo o no.

En nuestra prueba de circulación en tráfico urbano real en la que se ha habilitado un vehículo con una pantalla en la que se muestra cómo trabaja el sistema de detección, se detectaron todas las alertas que un conductor atento debería ver mientras circula, pero al que el más mínimo descuido podría acabar en un accidente, un atropello o una multa por exceso de velocidad.

Tal y como destacaba Gil Ayalon, Director de EMEA de Mobileye, “España es uno de los países con un parque móvil más antiguo, en el que la media de edad de un coche es de más de 12 años, con los problemas de seguridad que ello conlleva”, y añadía, “[…] algunas personas prefieren llevar en el coche una tapicería bonita en lugar de un sistema que podría evitarles accidentes, algo que tal vez no es tan atractivo para el usuario, pero podría salvarle la vida”.

Mobileye 8 Connect es un hardware es tan sencillo que puede instalarse en cualquier vehículo que ya esté en la calle, lo cual mejora su seguridad evitando accidentes. En apenas una hora el sistema puede estar instalado en el vehículo y su coste aproximado es de 850 euros.

Este sistema de seguridad actúa de forma pasiva y se limita a alertar al conductor de un riesgo inminente de colisión. Cuando se reduce la distancia de seguridad con el vehículo de delante, el EyeWatch muestra los segundos que te separan de un accidente, por lo que se reduce el tiempo disponible para reaccionar, cuanta menos distancia exista, menos tiempo disponible.

Si la distancia de seguridad es demasiado corta y el riesgo de impacto es inminente, el sistema activa una alerta sonora que solo aparece en los casos de extremo riesgo. Cuando el conductor vuelve a guardar la distancia de seguridad, el sistema deja de mostrar la alerta visual.

El alcance por detrás es uno de los principales motivos de accidente en vías urbanas, fruto de pequeñas distracciones al volante. Por lo que evitarlos supone beneficios para la seguridad de los conductores y para la fluidez del tráfico en la ciudad, que se ve alterado ante los eventuales accidentes.

Lo mismo sucede con los peatones. En este caso, cuando el peatón se encuentra dentro de una distancia prudencial, el sistema alerta al conductor iluminando el icono de peatón en verde en el EyeWatch, que pasará a color rojo cuando se encuentre demasiado cerca y emitirá una alerta sonora ante un atropello inminente. Algo que se evitará si el conductor activa los frenos.

Con el sistema de reconocimiento de señales y líneas viales, el sistema solo emite la información en la pantalla y parpadea cuando se está circulando por encima de los límites de velocidad o si el vehículo cambia de carril sin activar el intermitente. Esto evitará que el conductor reciba multas por conducir a una velocidad indebida y evitará accidentes por cambio de carril no señalizado.

Ventajas para los conductores… pero también para los peatones

Aprovechando nuestro paso por el stand de Mobileye en la Smart City World Congress para hablar con Elías Izquierdo, Director de Mobileye España, que nos ha contado cómo Mobileye ya está mejorando la seguridad de ciclistas, usuarios de patinetes y peatones en muchas ciudades de España.

Elías nos cuenta que Mobileye soluciona el problema de los ángulos muertos que los autobuses urbanos de más de 18 metros y otros vehículos de gran tamaño tienen al realizar determinados giros, en los que el conductor pierde el contacto visual con una parte del lateral del vehículo durante esta maniobra, pudiendo ocasionar arrollamientos a ciclistas y peatones o impactos con otros vehículos o equipamiento urbano.

Lamentablemente, este tipo de accidentes son muy habituales en entornos urbanos, y afecta tanto a la seguridad de los usuarios de la vía como a la eficiencia del sistema de transporte público, ya que ese vehículo quedará inmovilizado a causa del accidente.


A la hora de comprar un patinete eléctrico es normal que te asalten infinidad de dudas. Para que sepas en qué te tienes que fijar, en esta guía te explicamos todo lo que debes tener en cuenta para elegir el modelo más adecuado para ti.

Para evitarlo, estos vehículos de grandes dimensiones equipan una cámara de Mobileye en el lateral, que alerta al conductor cuando detecta la presencia de un peatón, ciclista o vehículo en esa zona ciega, por lo que el conductor puede evitar el accidente a tiempo.

Según nos comenta Elías, algunos ayuntamientos están tan satisfechos con la medida que ya tienen previsto ampliar el uso de Mobileye a todos sus autobuses, y no solo a los de más de 18 metros.

Además, las administraciones se han encontrado con una ventaja adicional. “Los ayuntamientos y organizaciones que han integrado la tecnología de Mobileye en sus flotas de vehículos, no solo se han encontrado con una reducción en los accidentes y una mejora en la fluidez del tráfico, también han descubierto que pueden ayudar a sus conductores a ser más eficientes en su conducción manteniendo las distancias de seguridad y reduciendo el número de alertas que el sistema emite”.

Construyendo la ciudad del futuro para el coche autónomo

El coche autónomo necesita contar con una gran cantidad de sensores para detectar todo cuanto sucede a su alrededor. Sin embargo, eso no es suficiente, ya que también necesita información procedente de la ciudad por la que circula, como una especie de “Google Maps avanzado para coches autónomos” que se actualiza de forma dinámica en tiempo real.

Con este sistema de mapeo, el coche autónomo sabría, en función del tráfico existente en ese momento, qué ruta es la más rápida, cuál es la más segura, en qué calles se están realizando trabajos de mantenimientos o se han cortado por determinados eventos, etc. Toda esa información está fuera del alcance de los propios sensores del coche.

Para lograr una ciudad que ofrezca toda esa información sería necesario instalar una enorme cantidad de sensores por toda la ciudad capaces de transmitir toda esa información en tiempo real.

¿Y si todos esos sensores ya estuvieran dando vueltas por toda la ciudad? Eso es precisamente lo que ofrece la última versión de Mobileye 8 Connect, que integra un módem que envía la información sobre lo que registra a la base de datos de la ciudad donde, mediante Big data, pueden obtenerse patrones para mejorar las infraestructuras de la ciudad.

Dado que Mobileye no transmite ni imágenes ni vídeos, solo metadatos de identificación de elementos en la vía pública, solo necesita transmitir 10 kb de información por cada kilómetro de vía pública, por lo que no necesita la implantación de las redes 5G para funcionar.


La llegada del 5G no carece de polémica. Para muchos es uno de los principales motivos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, pero su mejora respecto a las conexiones actuales es grande. Como siempre, que esto sea positivo o negativo, polémico o razonable, dependerá de cada uno.

Con esta información que registran los sistemas de Mobileye equipados en su uso cotidiano los transportes públicos y vehículos privados, las ciudades pueden mejorar el tráfico, las infraestructuras y la seguridad vial de sus calles.

Por ejemplo, cuando en un determinado punto de la ciudad distintos vehículos equipados con tecnología Mobileye registren frecuentemente aletas por proximidad de peatones, el ayuntamiento podría ubicar allí un paso de peatones para que los peatones puedan cruzar por ese punto, o hacer aceras más anchas para mejorar su movilidad y la seguridad de los viandantes.

El sistema de gestión de datos actúa segmentando la información en diversas capas por lo que, tal y como nos cuenta Gil Ayalon, responsable de Mobileye, “ […] creando distintos filtros una ciudad podría optimizar el tiempo de los semáforos para evitar atascos en las horas punta, recomendar a los ciclistas rutas más seguras en función del tráfico, e incluso hacer un inventario de cuántos pasos de cebra hay en la ciudad o cuántas farolas hay instaladas”.

Con esta tecnología de sensores móviles para las ciudades se pone la primera piedra “real” al mapeo de las ciudades imprescindible para que el coche autónomo pueda circular por ella, en una especie de simbiosis entre coche y ciudad cuyos beneficiarios directos son sus habitantes.



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