Aquellos que en su momento leyeran mi análisis de los AirPods 2 de Apple ya sabrán que había varios aspectos de los auriculares inalámbricos de Apple -truewireless, que dicen a ahora mis jóvenes compañeros de redacción- que no terminaron de convencerme.

Bien es cierto que tras varios meses de uso he cambiado de opinión en algunos de ellos, por ejemplo, he conseguido generar el suficiente callo “orejil” como para que ahora me resulten bastante llevaderos, incluso cómodos podría decir, aunque esto no quita que sigan estando muy lejos de ser perfectos.

Conscientes, o no, de sus defectos, Apple ha lanzado al mercado, de una forma un tanto apresurada (suponemos que pensado en la campaña de Navidad) una nueva versión de sus populares auriculares. Los nuevos AirPods Pro llegan con un diseño renovado enfocado a subsanar una parte de los errores de las dos primeras versiones: diseño único y abierto en plástico duro, ausencia de sistemas de cancelación de ruido, y la falta de resistencia al agua y fluidos como el sudor.

 Apple AirPods Pro
TipoIn-ear
Dimensiones (auricular)3,09 x 2,18 x 2,4 cm
Dimensiones (estuche)6,06 x 2,17 x 4,52 cm
Peso (auricular)45,6 gr
Peso (estuche)5,4 gr
Modos de escuchaCancelación de ruido activa / Transparencia / Normal
Ecualizador ManualNo
MicrófonosDos micrófonos + micrófono orientado al interior por auricular
SensoresAcelerómetro con detección de movimiento y voz / Presión
Resistencia al aguaIPX4
ConexionesBluetooth 5.0 / Lightning / Qi
AutonomíaHasta 4,5 horas por carga completa según fabricante
Accesorios incluidosEstuche de carga / Cable Lightning a USB-C / Juego de tres almohadillas
Precio de lanzamiento279 euros

Un buen punto de partida, aunque todo apunta a que siguen redundando en cierto fallos, tal vez menores, como la ausencia de controles físicos de volumen, nuevos colores menos “sucios” al margen del blanco brillante, o la posibilidad de conectarlos de forma simultánea a más de una fuente de sonido. ¿Quieres saber más? Te lo contamos en este análisis de los AirPods Pro de Apple.

Resumen del análisis de los Apple AirPods Pro:

Un diseño mucho más global

Aunque no era mi caso, son muchos los usuarios que se han quedado de los problemas de sujección de los AirPods originales, incluso conozco casos que aun queriendo hacerse con unos finalmente desecharon la idea tras comprobar que era imposible realizar cualquier tarea sin que los auriculares se les salieran de los orejas constantemente. Su diseño en plástico rígido en talla única que impedía cualquier tipo de ajuste desechaban de un plumazo a un gran número de potenciales usuarios.

Con los nuevos AirPods Pro ya no tendrán este problema. Gracias a su nuevo diseño in-ear y su sistema de almohadillas cónicas intercambiables que se adaptan a la anatomía de cualquier tipo de oído para mantenerlos sujetos. Para esta review de los AirPods Pro he corrido, saltado e incluso movido la cabeza de forma compulsiva y no se han movido ningún ápice. También he recurrido a una de estos compradores frustrados de las versiones originales de los AirPods (un saludo Alberto) y he podido comprobar de primera mano que se han convertido en un gadget para todos los públicos.

Los nuevos AirPods cuentan con un “tallo” más corto, y una cabeza más ancha que se incrusta dentro del pabellón auditivo mediante un sistema de almohadillas de silicona muy suave disponible en tres tallas: grande, mediana y pequeña, para un ajuste más personalizado.

Ojo, las almohadillas no son estándar, su interior es ligeramente ovalado y cuenta con un sistema de sujeción propio mediante una base de plástico que hace que sea muy sencillo intercambiarlas, además de evitar que puedas utilizar cualquier otra almohadilla universal. El coste de un juego completo en los tres tamaños es de 4 euros.

Para una mayor personalización y experiencia de uso Apple Apple ha creado un test en iOS, Ear Tip Fit Test (Ajustes > Configuración > Bluetooth > (i) AirPods > Prueba de ajuste de la almohadilla) que se encarga de medir el grado de aislamiento con los tres tamaños diferentes almohadillas

Consiste en un algoritmo (varios en realidad)  que compara las frecuencias que emiten los auriculares, con las que se deberían percibir nuestros oídos. Con estos datos es capaz de indicarnos si se trata del tamaño de almohadilla adecuado o debe optarse por otro. El algoritmo detecta si la almohadilla es del tamaño adecuado y se ajusta bien o debe optarse por otro de los tamaños

En mi caso  el resultado fue satisfactorio con los tres tamaños de almohadilla, lo que me hizo dudar de la eficacia del test, por lo que tuve que recurrir a mi sujeto de pruebas (hola de nuevo Alberto) para comprobar que mis orejas deben ser muy estándar. En todo caso, me decanté finalmente por las almohadillas en tamaño mediano, ya que me resultaban algo más cómodas.

Las almohadillas con muy suaves y se adaptan a la perfección en el interior de la oreja, la única pega es que tienden a retorcerse al retirarlo los auriculares, lo que obliga a recolocarlas constantemente, además el color blanco no parece el más acertado para evitar la suciedad y me hace duda de cómo aguantarán el paso del tiempo.

El sistema de almohadillas ajustables consigue abrir el espectro de potenciales usuarios, aunque bien es cierto que no todo el mundo se siente cómodo con este tipo de auriculares in-ear. Yo mismo siempre he sido muy reticente, esa sensación de semiaislamiento nunca me ha resultado cómoda, aunque en el caso de los AirPods Pro es una circunstancia que está realmente muy bien resuelta.

En comparación con otros auriculares similares los AirPods Pro resultan muy cómodos, se adaptan a la perfección en el interior de la oreja, y sin duda son mucho más confortables de llevar durante un largo tiempo que las versiones anteriores. 

Adiós al mundo exterior (o casi)

Gran parte de los cambios en el diseño responden a las necesidades del sistema de cancelación de ruido, sin duda una de las grandes mejoras de los nuevos AirPods Pro. El sistema de cancelación de ruido funciona de forma muy similar al de la mayoría de auriculares que cuentan con este sistema: un micrófono orientado hacia el exterior que capta el sonido externo que es contrarrestada por los auriculares mediante una señal de la misma amplitud hacia el interior, un proceso que se realiza en tiempo real (unas 200 veces por segundo) y se conoce como “ruido blanco”.

Apple añade además un filtro extra mediante un segundo micrófono, en este caso orientado hacia el interior, que filtra de nuevo el sonido en busca de frecuencias no deseadas que se hayan podido filtrar, que son eliminadas con una señal opuesta  de la misma forma que las procedentes del exterior.

Son menos “angustiosos, y esa sensación tan desagradable de tener los oídos taponados que se percibe en los auriculares In-ear en los AirPods Pro es mucho menor gracias al sistema de ventilación que permite la circulación de aire dentro del pabellón auditivo.

El resultado es bastante efectiva, resulta muy eficiente con los ruidos monótono como el de una aparato de aire acondicionado o el motor de un coche, además de eliminar o amortiguar en gran medida las conversaciones a nuestro alrededor en la larga y media distancia. 

No esperes dejar de escuchar todo lo que ocurre a tu alrededor, ni mucho menos, la gran mayoría de sonidos simplemente se amortiguan, que no es poco, los sonidos agudos y las conversaciones cercanas se cuelan con facilidad. Pese a todo, la diferencia es sustancial y se percibe con claridad.

Para un grado mayor de aislamiento tendrías que recurrir a modelos de tipo circumaural -voluminosos y para nada portables-, como los Bose QuietComfort 35 o los Sony WH-1000XM3B, dos de los grandes referentes en auriculares con cancelación del mercado.

Una sorpresa transparente

Uno de problemas habituales de los auriculares con sistema de cancelación de ruido es la sensación artificial de aislamiento que generan, lo que a muchas personas nos imposibilita utilizarlos durante mucho tiempo. En mi caso no consigo pasar de la hora sin tener que realizar un pequeño descanso, la sensación me genera incluso hasta un ligero mareo, y es algo que tengo comprobado le ocurre a mucha gente.

Curiosamente con los AirPods Pro no he sentido esa sensación en ningún momento, he podido pasar varias horas seguidas con el sistema de cancelación de ruido activado sin percibir síntomas de fatiga. Un sistema de ranuras para  compensar la presión dentro del oído y parece ser la razón principal de este logro. Tal vez aquí Apple haya perdido algo de aislamiento, pero os aseguro que merece la pena.

El sistema de cancelación de ruido no es permanente. De hecho los AirPods Pro dispone de dos modos adicionales de uso, además de la cancelación de ruido: Transparencia y Desactivado o Normal.

El modo Transparencia amplifica los sonidos del exterior de una forma muy natural, permitiéndonos escuchar todo lo que ocurre a nuestro alrededor sin necesidad de quitarnos los auriculares. Mientras, en el modo Desactivado los AirPods no hacen nada, y los sonidos exteriores se amortiguan ligeramente por la simple presencia de tener los auriculares dentro de nuestro oído.


Los nuevos AirPods Pro de Apple llegan cargados de novedades: nuevo diseño in-ear, cancelación activa de ruido y resistencia al agua, entre otras mejoras. Te contamos todo lo que tienes que saber de uno de los mejores auriculares TrueWireless del mercado.

Tengo que reconocer que el modo transparencia me ha sorprendido muy gratamente. La sensación es extremadamente natural, incluso mi propia voz, y no tienes en ningún momento la sensación de que el sonido esté siendo amplificado como si de un sonotone se tratase. Además resulta muy cómo reintegrarse en el entorno sin necesidad de quitarte los auriculares, simplemente pausando la música y activando el modo transparencia o modo ambiente.

Pellizcar, que no tocar

Otro de los cambios lo encontramos en la forma de interactuar con los auriculares. El sistema por toques de los AirPods originales ha sido sustituido por un nuevo gesto consistente en “pellizcar” con dos dedos el tallo de cualquiera de los auriculares donde se ha integrado un sensor de presión.

El cambio no resulta muy sustancial, ya que no evita que tengas que llevarte la mano a la oreja, pero estaba tan acostumbrado al control por toques que me está costando el cambio. De hecho me he tirado los dos primeros días dándoles golpecitos. Una vez aclarado el nuevo gesto, las opciones de interacción quedaría de la siguiente forma:

  • Una pulsación para pausar o reanudar la reproducción, y contestar/colgar llamadas
  • Doble pulsación para saltar a la siguiente pista
  • Triple pulsación para volver a la pista anterior
  • Pulsación sostenida para alternar entre el modo de cancelación de ruido y transparencia. Aunque es personalizable, pudiendo añadir la opción del modo normal o invocar a Siri.

Para confirmar la interacción, y al contrario que la mayoría de sus competidores, los AirPods no emiten ningún tipo de respuesta hablada, simplemente escuchamos un ligero clic. Además se ha incluido en iOS un acceso rápido a los modos de control de ruido desde el ajuste de volumen (manteniéndolo presionado) del Centro de Control. También es posible seleccionar los mos Cancelación Activa de Ruido y el modo Transparencia desde un Apple Watch pulsando el botón Botón AirPlay.

La respuesta a la pulsaciones es rápida y precisa, aunque en ocasiones he tenido algún problema con el cambio entre los modos de control de ruido con la pulsación prolongada; se escuchaba el clic de confirmación pero no se cambiaba de modo, obligándome a colocar lo auriculares en la caja para reiniciar la conexión. 

Es posible utilizar los auriculares de forma independiente, aunque para utilizar el modo cancelación de ruido es obligatorio tener los dos auriculares puestos, en cuanto nos quitemos uno el modo de sonido cambiará a transparencia, volviendo a cancelación de forma automático si volvemos a colocarnos el auricular.

Salto de calidad con matices

Para la reproducción del sonido los AirPods Pro cuenta con un controlador de alta excursión y baja distorsión que proporciona una mayor extensión de graves y mayor detalle en frecuencias medias y altas, además de un amplificador de alto rango dinámico y un sistema de ecualización adaptativa que ajusta la música dependiendo de la anatomía del oído. Todo controlado por el Chip H1 de 10 núcleos de baja latencia para el procesamiento del sonido en tiempo real.

El resultado es un salto de calidad más que apreciable frente a los AirPods 2 que tuve la ocasión de probar hace tan solo unos meses. El sonido es mucho más potente, no sólo a nivel de volumen, también en lo que frecuencias graves y variedad de matices se refieren. Me gusta mucho el equilibrio de frecuencia, independientemente del género musical, los voces no pierden predominio frente a la música. A la hora de escuchar podcast como el de Computerhoy.com, uno de mis pasatiempos favoritos, las voces se perciben extremadamente nítidas.

Para comparar, no tuve más remedio que recurrir a los innumerables giros y variaciones del mítico Bohemian Rhapsody de Queen, uno de mis temas fetiche a la hora de las pruebas de sonido. En los AirPods Pro suena de maravilla, intenso y muy vivos a todos los niveles. Comparativamente el mismo tema, en los AirPods 2, se percibe apocado y falto de matices. No suena mal, ni mucho menos, pero es que el salto cualitativo  es muy evidente. 

Pese a todo vuelven a reincidir en un mismo error: no incluir ningún tipo de ecualización del sonido. El sistema de ecualización adaptativa funciona bien aunque sin tener en cuenta los gustos personales de cada uno: lo tomas o lo dejas. Y claro, el universo no se ciñe al mundo Apple, hay mucha competencia, y muy buena, dentro de los mejores auriculares Truewireless, con los Sony WF-1000XM3 como una de las grandes referencias del mercado.

Frente a frente, los AirPods Pro superan a la propuesta de Sony en aspectos como el diseño y la comodidad de uso, el tamaño del estuche de carga, o incluso en están prácticamente a la par con el sistema de cancelación de ruido. Pero si nos ceñimos puramente a lo que a calidad de sonido se refiere, los auriculares de Apple pierden con claridad. No de goleada, pero sí con holgura.

Por y para “la causa”

Y es que comprar AirPods Pro si no eres usuario del ecosistema Apple tiene muy poco sentido, ya que perderás gran parte de la experiencia de uso.

El proceso de configuración es rápido y muy sencillo, además he percibido una mejora en cuanto al tiempo de respuesta y estabilidad de la conexión. La vinculación con el iPhone tras sacarlos de la caja es casi instantánea, y el proceso de pausar y recuperar la reproducción al retirar y volver a poner los auriculares es incluso más rápido y preciso que en los AirPods 2.

Al igual que las versiones anteriores sigue siendo imposible mantener la conexión con más de un dispositivo de forma simultánea, aunque se ha añadido la opción de audio compartido, con la que puedes enlazar hasta dos AirPods de cualquier generación (también es compatible con ciertos modelos de Beats), de forma simultánea al iPhone para escuchar un mismo contenido (se consigue mediante la opción “Compartir Audio” de AirPlay con los dos auriculares vinculados.

En llamadas los AirPods Pro funciona realmente bien, es igual que llevarte el auricular del teléfono a la oreja, mejor incluso. Eso sí, deberás desactivar el sistema de cancelación de ruido y activar el modo transparencia o te volverás loco.

Puedes interactuar en todo momento con Siri, sin necesidad de pulsar ningún botón, simplemente diciendo “Oye Siri” en cualquier momento. No funciona mal, aunque la tasa de errores sigue siendo elevada para mi gusto, hay ocasiones en la que puedes incluso desesperarte un poco.

También se ha añadido una nuevo opción relacionada con el asistente de voz: “Anunciar mensajes”, que permite a Siri leer nuestros mensajes según llegan. De momento sólo es compatible con iMessage, la app de mensajería de Apple, lo que aquí en España es como no decir nada. Una pena, ya funciona muy bien, ojalá llegue pronto a otras apps como WhatsApp.

Autonomía sin cambios

El nuevo diseño, más voluminoso en la parte superior, ha obligado a rediseñar el estuche de carga que ahora es más ancho. Esto hace que sea más complicado de abrir con una sola mano, nada problemático. El estuche sigue siendo realmente compacto y fácil de transportar, cabe perfectamente en cualquier bolsillo y sigue siendo muy ligero.

Para la carga incluye un cable lightning a USB-C, pero no el cargador, que deberás adquirir por separado. Aunque la mejor opción si no tienes uno es utilizar el cable Lightning a USB de tu iPhone o iPad y un cargador USB convencional. Otra opción es recurrir la carga inalámbrica, mucho más cómoda, ya que el estuche es compatible con el estándar Qi de carga sin cables.

En cuanto a la autonomía resulta complicado de indicar tiempos concreto, ya que durante una carga lo más normal es ir variando el modo de control de ruido entre cancelación y transparencia (no es habitual estar cuatro horas seguidas con la cancelación activada).

En mis pruebas para este análisis de los AirPods Pro la media de una carga completa con un uso mixto de los diferentes modos es de alrededor de unas 4 horas, lo que nos permite llegar hasta las aproximadamente 20 horas uso partiendo de la carga completa de los auriculares más las cuatro cargas completas extra que permite el estuche.

Estos datos son muy variables, ya que lo normal es estar continuamente sacando y metiendo los auriculares del estuche. Por experiencia, salvo casos puntuales, es complicado quedarse sin batería, tan sólo debes preocuparte de cargar el estuche cada dos días. En caso extremo cuenta con un sistema de carga rápida que permite conseguir una hora de audio con sólo 5 minutos de carga.

Los AirPod Pro cuenta con certificación IPX4, es decir, resiste salpicaduras de agua (no ha sido probada la resistencia al polvo), por lo que deberían resistir sin problemas que les caiga agua encima, pero no la inmersión en la misma. Técnicamente esto se resume en que no tendremos que preocuparnos por el sudor a la hora de hacer ejercicio, y que podremos caminar bajo la lluvia con los AirPods en las orejas.

Un indispensable (si eres de Apple)

Si eres usuario de Apple, los AirPods Pro son los mejores auriculares que puedes comprar. Existen otras propuestas que los superan en calidad de sonido, autonomía o en la eficiencia de sus sistema de cancelación de ruido, pero ninguno logrará nunca acercarse a la experiencia de uso dentro del ecosistema Apple.

Tras lo visto en este análisis de los AirPods Pro queda claro que suponen un salto de calidad frente a las versiones previas en muchos aspectos: comodidad, diseño, resistencia al agua o cancelación de ruido activa, aunque siguen redundando en en algunos fallos que ya resultan molestos como la ausencia de ecualización de sonido, la vinculación con varios dispositivos de forma simultánea o la presencia de un gesto para controlar el volumen. Además echo en falta algún tipo de sensor de salud, algo en lo que Apple tiene bastante experiencia con el Apple Watch.

Guía de compra de auriculares en 2019: todo lo que debes saber

El precio de los AirPods Pro es de 279 euros, con estuche de carga inalámbrica, cable Lightning  a USB-C y tres pares de almohadillas. Lo que supone un sobrecoste de 50 euros frente a los AirPods 2 ¿Merecen la pena? Rotundamente, sí.



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